HE REALIZADO UN CURSO DE PREVENCIÓN (60 HORAS) PARA MI EMPRESA DEL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN. EN EL CURSO HAY UN MÓDULO ESPECÍFICO DE RIESGOS EN LA CONSTRUCCIÓN. SIN EMBARGO, ME PIDEN UN CURSO ESPECÍFICO SOBRE LOS RIESGOS DE MI ACTIVIDAD. ¿ES ESO POSIBLE? ¿NO ES LO MISMO?

En primer lugar, efectivamente el Curso Básico de Prevención (60 horas) es un curso básico específico para el sector de la construcción. Según el RD 39/1997 que desarrolla entre otras cosas el contenido del curso básico, esta formación no sobrepasa las 50 horas. Sin embargo en el Convenio Colectivo de la Construcción se desarrolla un curso básico específico para este sector. Este curso le capacita entre otras cosas para asumir las funciones de recurso preventivo, delegado de prevención, etc. Este contenido incluye un módulo específico sobre el sector de la construcción, riesgos y medidas preventivas.


Sin embargo, la Ley de Prevención, a través de su artículo 19 establece la obligación de que el trabajador posea una formación suficiente y adecuada  para su puesto de trabajo. En el citado Convenio Colectivo de la Construcción esta formación se desarrolla a través de diferentes cursos, existiendo cursos para albañiles, electricistas, ferrallistas, etc.


Es decir, en el curso básico se imparte formación relativa al sector de la construcción, de forma general, pero ello no exime de disponer de una formación específica del puesto de trabajo que se vaya a desarrollar. Es más, incluso dentro de la obra en cuestión los trabajadores recibirán formación específica de la obra en cuestión, con lo que efectivamente es normal que le estén exigiendo una formación específica aparte del curso básico.


 

¿CUÁNTOS TIPOS DE MANTENIMIENTO DE EQUIPOS DE TRABAJO HAY Y CÓMO AFECTAN A LA PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES?

En principio hablamos de cuatro mantenimientos básicos: correctivos, preventivos, predictivos y de oportunidad. Es lógico pensar que en un determinado puesto donde se interacciona con diferentes equipos de trabajo, muchos riesgos tendrán su origen precisamente en esa interacción. Y por ello, cualquier medida encaminada a conseguir que la interacción maquinaria-operario se realice en condiciones seguras redundará positivamente en la prevención de riesgos laborales.


 

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    • Correctivo. Se relaciona con aquellas operaciones que se realizan a posteriori de una avería o error del equipo. No es predecible, ya que viene a continuación de un fallo. La operatividad de la máquina dependerá del tipo de avería, que podrá solucionarse sobre la marcha o pasado un período de tiempo. Desde luego es un tipo de mantenimiento que no nos interesa, ya que la solución se realiza tras el problema. Lo ideal es no esperar a que surja la complicación para actuar.


    • Preventivo. Nos referimos a aquellas operaciones que se realizan antes de que surja un posible problema de funcionamiento. Estas operaciones pueden venir indicadas por el Manual del Fabricante, una normativa específica, etc. Generalmente se revisan periódicamente los puntos críticos que sean de aplicación según el protocolo. Según la normativa de prevención, todos los equipos de trabajo deben disponer al menos de un programa de revisiones según las instrucciones recogidas por el fabricante.

    • Predictivo. Son operaciones que se realizan sobre la máquina en función de datos reales de funcionamiento que se vayan recibiendo, antes de que el error surja. Por ejemplo, un determinado equipo cuyo funcionamiento normal se debe situar en un intervalo de temperaturas de entre 20º y 40º. Hay un intervalo de riesgo que se sitúa por debajo de 20º y hasta 10º y por encima de 40º y hasta 50º, sin que por ello se correlacione con una avería. En estos niveles se realizaría un mantenimiento predictivo para evitar un error.


    La diferencia entre este tipo de mantenimiento y el anterior (preventivo vs. predictivo) es que las operaciones realizadas en el primero están fijadas de antemano, mientras que en el segundo dependerá de las variables que se estén manejando para el control (número de horas, patrones de funcionamiento, etc.). Ambos tipos de mantenimiento conjugados evitarán en gran medida errores, averías y por tanto tener que recurrir a un mantenimiento meramente correctivo.


    • De oportunidad. Es el mantenimiento que se realiza sobre un determinado equipo cuando se produce una parada en el proceso. Se aprovecha esta parada para realizarle las operaciones oportunas que se consideren necesarias.