Presentación del informe “El precio de la escasez: análisis económico del sector de la movilidad en Andalucía”
Andalucía presenta un déficit estructural de movilidad urbana bajo demanda en sus principales ciudades, especialmente en los momentos de mayor actividad económica, turística y social. Así lo concluye el estudio “El precio de la escasez: análisis económico del sector de la movilidad en Andalucía”, elaborado por el economista Manuel Alejandro Hidalgo Pérez, profesor de la Universidad Pablo de Olavide, que se ha presentado hoy en la sede de la Confederación Empresarial de Sevilla.
Entre las principales conclusiones del estudio destaca que una parte significativa de las
solicitudes de vehículos con conductor (taxi o VTC) no llega a completarse por falta de
vehículos disponibles. El porcentaje de solicitudes no atendidas alcanza el 34,5% en Sevilla y
el 35,6% en Málaga, mientras que en Marbella se dispara hasta el 67,2%, lo que se traduce en
2 de cada 3 solicitudes no servidas. Estos datos evidencian una situación especialmente
acusada de escasez en determinados mercados y momentos de alta demanda.
Para este análisis se han tenido en cuenta los datos de Sevilla, Málaga y Marbella, ciudades
donde taxis y VTC tienen una presencia relevante, aunque, como indica el estudio, insuficiente
atendiendo a la demanda existente.
En términos económicos, el estudio analiza el impacto del tiempo que pierden los ciudadanos y
visitantes esperando un servicio de taxi o VTC en los aeropuertos andaluces. La escasez de
estas alternativas provoca largos tiempos de espera o la necesidad de buscar alternativas de
movilidad, menos cómodas para los visitantes y a costa de una mayor inversión de tiempo, lo
que se traduce en unas pérdidas económicas de 27 millones de euros anuales sólo en los
aeropuertos de Andalucía. Esta cifra podría rondar los 300 millones de euros al año si se
tuviesen en cuenta todos los desplazamientos de turistas en Andalucía.
En la misma línea, se han presentado los resultados para Andalucía de un estudio realizado
por beBartlet con metodología Cluster 17 sobre la percepción social de la movilidad, que
muestran que las actuales limitaciones de oferta de taxi y VTC generan dificultades recurrentes
de movilidad en las grandes ciudades de la comunidad. Según estos resultados, analizados por
el gabinete de incidencia pública beBartlet, tan sólo un tercio de la población andaluza (36 %)
considera que el número actual de licencias de su ciudad es suficiente para cubrir toda la
demanda.
Esta escasez de oferta es especialmente visible durante eventos de alta afluencia como la
Feria de Abril, la Semana Santa, congresos, festivales, grandes conciertos o campañas
turísticas de alta ocupación. Un 33% de los andaluces afirma que durante estos momentos es
cuando más se percibe la escasez de taxis y VTC, mientras que un 19% destaca que los fines
de semana y festivos son fechas donde esta brecha entre oferta y demanda queda patente.
Andalucía recibió 37,9 millones de turistas en 2025 según el INE, cuya movilidad interna en taxi y VTC durante la estancia multiplica varias veces la demanda aeroportuaria. A pesar de la escasez percibida en diversos momentos, estos servicios de movilidad son cada vez más utilizados por los ciudadanos, que buscan alternativas de movilidad que se adapten a
sus necesidades para no tener que depender de un coche particular. En esta línea, más de la
mitad de la población andaluza (55 %) utiliza taxi y/o VTC en sus desplazamientos urbanos
habituales, en línea con la media nacional (56 %). El servicio de taxi obtiene además una
valoración media de 6,2 sobre 10 entre los andaluces, por encima de la media nacional (5,9), lo
que refleja una valoración positiva del servicio pese a las dificultades de disponibilidad
detectadas en determinados momentos.
En el caso de Sevilla, la ciudad afronta durante Semana Santa y Feria de Abril una presión extraordinaria sobre sus sistemas de movilidad. Solo la Feria de 2026 registró más de 2,4 millones de accesos acumulados al recinto ferial durante una semana, según datos
municipales, mientras Andalucía superó el millón de turistas en Semana Santa por primera vez
en su historia reciente. El estudio concluye que esta intensa demanda temporal no está siendo
acompañada por una adaptación suficiente de la oferta de movilidad urbana bajo demanda.
El estudio “El precio de la escasez: análisis económico del sector de la movilidad en Andalucía”
subraya que la movilidad bajo demanda se ha convertido en una infraestructura esencial para
la competitividad económica y turística de las ciudades andaluzas. La insuficiencia de oferta no
sólo genera tiempos de espera o dificultades de acceso al servicio; también condiciona la
capacidad de las ciudades para absorber grandes eventos, mejorar la experiencia turística y
garantizar desplazamientos eficientes para el ciudadano.
Andalucía combina más de 8,6 millones de residentes con algunos de los mayores flujos
turísticos de Europa, especialmente en ciudades como Sevilla y Málaga. Sin embargo, el
estudio concluye que la oferta de transporte individual bajo demanda continúa situándose por
debajo de estándares comparables nacionales y europeos.
Sevilla presenta una oferta agregada de taxi y VTC y un ratio de vehículos por habitante (1,37)
muy inferior a ciudades como Berlín (2,7), Roma (3,2), pese a soportar una intensa presión
turística y congresual durante buena parte del año. Málaga, por su parte, registra mayores
niveles de oferta (3,15), aunque siguen siendo insuficientes cuando se incorpora la fuerte
demanda turística y estacional de la Costa del Sol. Mientras ciudades y regiones europeas con
alta presión turística han adaptado su oferta de movilidad a la demanda real, Andalucía
continúa operando con niveles significativamente inferiores.
El estudio concluye que una mayor oferta de vehículos de transporte a demanda, como taxis y
VTC, supondría un mejor servicio de movilidad para ciudadanos, empresas y visitantes; una
reducción del uso del coche particular en el interior de las ciudades andaluzas, con menores
atascos y mejor velocidad de circulación; y una mejor calidad del aire, gracias a la reducción de
emisiones.
